El plazo para cumplir la ambiciosa Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se acerca rápidamente. El mundo se enfrenta a un reto y lucha por sobreponerse a la crisis del COVID-19 que aún se cierne sobre él. Acciones audaces, ambiciosas e inclusivas pueden dar un giro a las personas y al planeta. Al mismo tiempo, hay que ampliar las soluciones que tienen el mayor poder de transformación para cambiar la vida de las personas. Con una población mundial más joven que nunca, la participación de las y los jóvenes en los procesos de desarrollo, incluida la evaluación, puede proporcionar el impulso y el efecto multiplicador para que los Objetivos de Desarrollo Sostenible vuelvan a tomar impulso.
El imperativo
La participación inclusiva y significativa de jóvenes en la evaluación ofrece una oportunidad sin precedentes para que los programas de desarrollo respondan a las necesidades y demandas de la juventud. Eleva su voz y su agenda y reconoce la contribución de liderazgo de la juventud en la construcción de un mundo sostenible. Cuando el poder de este colectivo se aprovecha en la evaluación de manera significativa, puede aportar innovación, aumentar la calidad de la evaluación, mejorar la relevancia y el poder transformador de la evaluación.
Las y los jóvenes pueden participar en la evaluación de varias maneras: como parte de la recopilación de datos de la evaluación, aportando información a la misma; como jóvenes evaluadoras; como co-creadoras y co-gestoras del proceso de evaluación, implicados en la conceptualización de la evaluación hasta su difusión, y como grupo defensor de la evaluación.
Aprovechar el poder de la participación de jóvenes en la evaluación
En los últimos tiempos, varias Agencias y Redes están involucrando a jóvenes en la evaluación, aunque muchas veces se trata de iniciativas puntuales o a corto plazo. Se necesita un enfoque más holístico para amplificar este impulso y mantenerlo a largo plazo. ¿Qué pueden hacer las organizaciones y las redes para promover y mantener una participación significativa de jóvenes en la evaluación?
Esto requiere un enfoque multidimensional. Mantener la participación significativa de jóvenes en la evaluación requiere esfuerzos y recursos en tres niveles interconectados.
En primer lugar, crear un entorno propicio para aumentar una participación significativa. En segundo lugar, reforzar la demanda de jóvenes evaluadores y evaluadoras aumentando las capacidades institucionales y facilitando el acceso al mercado laboral. En tercer lugar, fortalecer la oferta de jóvenes profesionales mediante el desarrollo de sus capacidades y habilidades técnicas individuales.
Requiere innovación. La innovación en los sistemas, los espacios y los enfoques para involucrar a los y las jóvenes en evaluación es clave para traducir la intención en acción real.
En el UNFPA, la evaluación del apoyo de UNFPA a adolescentes y jóvenes cuenta con la participación de jóvenes en todas las fases de la evaluación como informantes clave, jóvenes evaluadoras, co-asesoras y co-decisoras. Para ello, se ha creado un espacio pionero, en concreto un Comité Directivo de Jóvenes que co-dirige el proceso de evaluación junto con la Oficina de Evaluación de UNFPA.
Debe ser una alianza mutuamente respetuosa e inclusiva. Crear espacios para que jóvenes evaluadores y evaluadoras lideren/co-lideren las decisiones, los procesos y la promoción en el ámbito de la evaluación.
Para concluir, la participación significativa de jóvenes en la evaluación es una relación bidireccional y comprometida. Reconocer el valor de las ideas, las perspectivas, las habilidades, la fuerza y la contribución de la juventud a la evaluación es el primer paso. También requiere una clara determinación y un cambio cultural que beneficie a todas las personas implicadas. Para hacerlo bien, las redes y los organismos deben establecer sistemas, estructuras y recursos, y también deben permitir que los y las jóvenes participen de manera significativa en la evaluación, desarrollando sus habilidades y dándoles el espacio para liderar desde el frente. Este enfoque es una solución transformadora que puede aprovechar el poder de las y los jóvenes en la evaluación, lo que a su vez puede contribuir a construir un futuro sostenible para todas las personas.
