por María Alejandra Lucero Manzano
Faltan muy pocos días para el taller y aún hay muchos temas por resolver, decisiones que tomar y una propuesta por ajustar. En esta oportunidad, tenemos un grupo que reúne a una diversidad de personas: agentes de las comunidades, personal técnico municipal y jóvenes de las comunidades participantes del proyecto. Hay que diseñar dinámicas que faciliten y promuevan el diálogo sin temor al juicio, preparar materiales accesibles y prever instancias específicas si el ambiente del grupo no es el más favorable.
Quien facilita este tipo de espacios, recordará esa sensación de estrés propio de estos días en los que el escenario puede cambiar y, con él, también las metodologías y dinámicas propuestas. Sin embargo, el diseño de un taller participativo rara vez es el problema metodológico que parece a simple vista. Es, sobre todo, un problema de tiempo que emerge con fuerza los días previos.
Con mucha alegría anunciamos y compartimos la traducción al inglés del libro “Evaluación, democracia y transformación: experiencias de evaluación participativa en América Latina”, publicado originalmente en español a comienzos de 2025. Después de un riguroso proceso de traducción y trabajo editorial, hoy compartimos este producto colectivo a disposición de la comunidad internacional.
Faltan tres semanas para el taller y la mesa está cubierta de tarjetas de cartón cortadas a mano, marcadores que se van secando y un montón de post-its que ya perdieron el orden y el sentido que alguna vez tuvieron. Somos un grupo de colegas reunidos para diseñar, casi a los ponchazos, la herramienta con la que vamos a facilitar un proceso de evaluación participativa. Todavía no la tenemos. Tenemos, eso sí, una pregunta que no nos deja tranquilos:
Cuando asumí la coordinación del Núcleo de Evaluación de Políticas Públicas y Ciencia de Datos (NAPCD) en la Municipalidad de Recife en 2021, uno de los mayores desafíos era comprender en profundidad los impactos de la Red Compaz, una política de centros comunitarios orientada a prevenir la violencia y promover la inclusión social. En 2022, tuvimos la oportunidad de realizar una evaluación ejecutiva participativa con el apoyo del Clear Lab, lo que nos permitió fortalecer la cultura de decisiones basadas en evidencia en la gestión municipal.
En el camino hacia la consolidación de la evaluación, la Agenda 2030 nos ha dejado un mandato imperativo:
La evaluación vive una paradoja difícil de ignorar. Nunca hemos tenido tantas metodologías, herramientas, fuentes de datos y capacidades técnicas. Sin embargo, la influencia efectiva de la evaluación sobre las decisiones públicas sigue siendo desigual y, en muchos contextos, sorprendentemente limitada, con avances y retrocesos, marchas y contramarchas institucionales incluso en experiencias consideradas referentes.
Durante muchos años, la evaluación se sostuvo sobre una promesa poderosa: producir evidencia sobre qué funciona y qué no, para orientar decisiones públicas más justas, eficientes y democráticas. En ese horizonte, la evaluación no era solo una herramienta técnica, sino un dispositivo político en el mejor sentido del término: un medio para ampliar la libertad, fortalecer la rendición de cuentas y acercar el ejercicio del poder a la ciudadanía. Conocer resultados implicaba, en teoría, empoderar a las personas para exigir mejores políticas y un uso más transparente de los recursos.
Las ciudades de todo el mundo, incluidas muchas de América Latina, están incorporando soluciones de inteligencia artificial en sus servicios urbanos: sistemas de videovigilancia y reconocimiento facial para la seguridad pública, gestión del tráfico, atención al ciudadano, recogida de residuos, promoción turística.
Hace algunos meses, me senté durante más de dos horas con un grupo de mujeres para escuchar su experiencia con un programa. No había grabadora encendida en ese momento. No había formulario en mis manos. Había silencio, pausa, chocolate y una confianza que llevo semanas construir. En esa conversación aprendí más sobre los determinantes reales del acceso a servicios de salud que en cualquier base de datos que había procesado antes.
Presentamos el episodio catorce del podcast de EvalParticipativa, ahora en su nuevo formato asistido por inteligencia artificial. En esta entrega se aborda un debate muy presente en el campo de la evaluación, tomando como referencia las