Site icon EVALUACIÓN PARTICIPATIVA

¡SEGUIMOS APRENDIENDO! PRINCIPIOS DE LA EVALUACIÓN FEMINISTA Y PARTICIPATIVA EN COLOMBIA

Estimad@s colegas y amig@s, seguimos recibiendo contribuciones a la convocatoria sobre aprendizajes significativos en evaluación participativa. En esta ocasión, Alexandra Santillana (evaluadora senior de Global Affairs Canada) junto a Fabiola Amariles y Ana Isabel Arenas (consultoras de Learning for Impact), nos comparten una rica reflexión sobre evaluación feminista y participativa a partir de la experiencia de Proyectos Comunitarios de Desarrollo Rural en Colombia. Muchas gracias por los aportes, y a seguir aprendiendo!

La experiencia

Esta experiencia, que se desarrolló entre mayo – noviembre 2018, no fue en su totalidad una evaluación participativa, sino una reflexión sobre los aprendizajes de aplicar principios de la evaluación feminista y métodos participativos en proyectos comunitarios de desarrollo rural. Este piloto se realizó dentro del marco de una evaluación convencional liderada por el Ministerio de Asuntos Mundiales de Canadá (Global Affairs Canada – GAC sigla en inglés).

Inspiradas por la Política Canadiense de Asistencia Internacional Feminista (FIAP, por su sigla en inglés)¹ y aprovechando una evaluación en curso del programa de cooperación canadiense en Colombia, se conformó un equipo mixto de evaluadoras con especialistas canadienses y colombianas para diseñar e implementar el piloto.

Para la recolección de datos, el equipo evaluador identificó métodos participativos (el Cambio más Significativo y el Mapeo de Alcances) con enfoque diferencial de género, lo que permitió la participación de los destinatarios de los proyectos y organismos asociados. Así mismo, el equipo organizó talleres y debates reflexivos con las partes involucradas en los proyectos. Los talleres, diferenciados por hombres y mujeres, se centraron en los cambios que se estaban produciendo, por efectos del proyecto, en las comunidades, particularmente en la economía del cuidado, la autonomía económica y el empoderamiento de las mujeres y las niñas.

Luego de la recopilación y análisis de datos, y como parte del principio de devolución de información, se desarrollaron talleres participativos de validación de hallazgos, los cuales fueron facilitados por las evaluadoras locales. Los talleres permitieron que las partes reflexionaran sobre los hallazgos y que contribuyeran al desarrollo de productos de aprendizaje. El contenido y el formato de estos productos fueron definidos por las mismas agencias ejecutoras, así como los participantes de los proyectos. En el caso de las agencias ejecutoras se desarrollaron infografías, mientras que los participantes de los proyectos prefirieron un formato tipo folleto didáctico.

Aprendizajes

La participación mixta Norte-Sur del equipo también contribuyó a asegurar que la evaluación considerara las normas de género, las actitudes y las dinámicas de poder locales, así como los sesgos e influencias institucionales.

A dichos aprendizajes también contribuyeron aspectos tales como la actitud abierta y receptiva de las integrantes del equipo evaluador canadiense, quienes asumieron un papel de aprendices delegando el diseño de la reflexión feminista como aporte a la evaluación, y atendiendo las recomendaciones de las enlaces culturales para la organización y desarrollo de la experiencia piloto.

Dado que la evaluación feminista tiene como requisito básico que el proceso sea altamente participativo e incluyente, un factor clave para cumplirlo fue insistirles a las agencias ejecutoras en invitar a “actores difíciles de conseguir”. En efecto, se facilitó el transporte y el alojamiento para que mujeres y hombres de la población meta del proyecto se desplazaran desde diferentes áreas rurales para participar en los talleres y debates reflexivos en la ciudad, congregando así a un mayor número de participantes.

Lecciones aprendidas a partir del diseño del ejercicio piloto 

La evaluación feminista examina críticamente quién participa en las evaluaciones, cómo participan y cómo se valoran sus contribuciones.

El diseño de este ejercicio dejó algunas enseñanzas para el equipo evaluador y para los procesos evaluativos de la cooperación canadiense:

Aprendizajes a partir de las las herramientas, métodos del proceso participativo

A MODO DE RECOMENDACIÓN 

Queremos destacar acá aquellos aspectos válidos para futuras evaluaciones.



 [1] En los últimos años, la Cooperación Canadiense ha venido aplicando y promoviendo su Política de Asistencia Internacional Feminista (FIAP), que tiene por objeto erradicar la pobreza y construir un mundo más pacífico, más inclusivo y próspero. Canadá cree firmemente que la promoción de la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas es el enfoque más eficaz para lograr ese objetivo.

Exit mobile version