por Kylie L. Kingston
Esta motivación se amplió luego para incluir a beneficiarios de cualquier edad y devino en la investigación para mi maestría y doctorado, donde intenté ahondar en los puntos de vista de los beneficiarios respecto de su participación en la evaluación de las organizaciones sin fines de lucro. Finalmente, si los beneficiarios no desean participar en un proceso de evaluación, pedirles que lo hagan no será una experiencia útil o empoderadora ni les servirá para hacer escuchar su voz.
Los resultados de mi investigación para la maestría revelaron que los beneficiarios ciertamente desean participar en la evaluación de los programas que ofrecen las organizaciones sin fines de lucro a las que acceden. Sin embargo, es importante hacer coincidir la forma en que los beneficiarios participan en la organización (con relación a los programas que utilizan y la oportunidad de su participación) con el enfoque y los procesos evaluativos. Para mayores detalles acerca de estos hallazgos y criterios de evaluación participativa, se pueden consultar las siguientes dos publicaciones especializadas, que aparecieron luego de la referida investigación: Kingston, Furneaux, De Zwaan y Alderman (2020a y 2020b). Para profundizar en estos hallazgos, la investigación para el doctorado en la que estoy inmersa actualmente busca desarrollar una mayor comprensión de la evaluación participativa desde el punto de vista de los beneficiarios.
En total, he entrevistado a 31 beneficiarios (y también empleados y miembros del directorio) de cuatro diferentes organizaciones sin fines de lucro australianas. Estas organizaciones, que van desde pequeñas hasta grandes, se dedican a proporcionar: servicios comunitarios tales como apoyo a la salud y rehabilitación, asesoría sobre vivienda, apoyo contra el aislamiento social, y soporte con la agremiación profesional. En el análisis de dichas entrevistas salió a relucir la importancia de hablar con los actores beneficiarios. Las investigaciones a menudo se realizan sobre los beneficiarios, y las prácticas evaluativas se desarrollan para que los beneficiarios las pongan en práctica, en lugar de desarrollarse con los beneficiarios.
En el artículo de Voluntas, identificamos tres niveles que pueden ser considerados por los investigadores al diseñar la metodología para proyectos de investigación que apuntan a empoderar a los beneficiarios y darles una voz: los niveles conceptual, procedimental y reflexivo. El nivel conceptual considera los supuestos ontológicos y epistemológicos que subyacen a la investigación, mientras que el nivel procedimental considera los métodos de investigación, que en nuestro ejemplo son estudios de caso que incluyen entrevistas con los beneficiarios. Resaltamos aquí cómo entrevistar a los beneficiarios devino en un medio para representar a este grupo dentro del campo de la investigación a organizaciones sin fines de lucro. “Por último, el nivel reflexivo explora la forma en que los hallazgos del nivel procedimental posibilitan la praxis mediante el desarrollo de enfoques que promueven la participación de los beneficiarios en los procesos de evaluación organizacional. Como tal… la investigación puede fomentar la participación de los beneficiarios con el fin de promover una participación de los beneficiarios más efectiva a nivel organizacional” (Kingston, Luke, Furneaux y Alderman, 2021, p. 1).
- Kingston, K.L., Furneaux, C., De Zwaan, L., y Alderman, L. (2020a). From monologic to dialogic: Accountability of nonprofit organisations on beneficiaries’ terms. Accounting, Auditing & Accountability Journal, 33(2), pp. 447-471.
- Kingston, K.L., Furneaux, C., De Zwaan, L., y Alderman, L. (2020b). Avoiding the accountability ‘sham-ritual’: An agonistic approach to beneficiaries’ participation in evaluation within nonprofit organisations. Critical Perspectives on Accounting, 102261.
- Kingston, K.L., Luke, B., Furneaux, C., Alderman, L. (2021). A Reflection on Critical Methodology: Accountability and Beneficiary Participative Evaluation in Third Sector Research. Voluntas.
