Un Juego para realizar la evaluación ex–ante de un proyecto, analizar su factibilidad y orientar su rediseño
Por Esteban Tapella
El juego está pensando para que representantes del grupo meta o población objetivo, miembros de la entidad de apoyo, representantes de la organización que financia el proyecto, entre otros, puedan participar de forma horizontal y abierta en la revisión y reflexión crítica de un proyecto ya diseñado y que desea iniciar su implementación.
Materiales
El juego consta de un tablero con 6 casilleros numerados (uno para cada tipo de factibilidad), un naipe con 30 tarjetas numeradas, conteniendo preguntas o proposiciones relativas a cada tipo de factibilidad. Además, cuenta con 6 comodines o tarjetas en blanco, donde las personas participantes pueden escribir sus propias inquietudes para que el grupo las responda a partir de analizar el documento del proyecto. Además, para jugar, se requiere un dado.
Para usar esta herramienta, tienes que bajar los materiales haciendo click en cada elemento del juego. Junto a ello, te sugerimos cómo imprimir cada elemento.
CARPETA Y TABLERO. El tablero es a la vez la carpeta del juego. Tienes que imprimirlo en formato A3, papel de 250 gramos, preferentemente a color. CARTAS. Las cartas hay que imprimirlas en formato A3, papel de 250 gramos, preferentemente color. Recuerda que puedes adaptar las peguntas según tipo de intervención y propósito de la evaluación. INSTRUCCIONES. Este documento puedes imprimirlo en formato A4 o carta, en blanco y negro o color.
Mecánica del juego
El juego consiste en analizar y responder las preguntas y/o proposiciones de cada tarjeta según cada una de las factibilidades del proyecto. Luego de analizar cada tarjeta según la información disponible en el documento del proyecto, y -siguiendo la analogía de un semáforo-, el grupo decide si lo coloca en verde, amarillo o rojo. Si es verde, implica que el proyecto es factible en ese aspecto analizado. Si es amarillo, implica que hay dudas sobre la factibilidad del proyecto según ese aspecto, por lo que se sugiere clarificar o brindar más información sobre el mismo. Si es rojo, implica que ese aspecto del proyecto no es factible tal como está planteado, por lo que se sugiere su rediseño o modificación.
Los proyectos y la evaluación ex ante
Los programas o proyectos constituyen herramientas útiles para transformar la realidad, dado que permiten organizar una secuencia de actividades, articulándolas en forma lógica para alcanzar objetivos previamente determinados. Con el propósito de disminuir el riesgo de fracaso de una intervención, se realiza el análisis de factibilidades o viabilidades, el cual pretende –entre otras cosas- destacar la existencia de posibles factores que facilitan u obstaculizan el logro de los objetivos.
También se analiza la coherencia lógica del proyecto, sus debilidades y vacíos antes de poner en marcha el mismo. Además, este tipo de evaluación permite justificar la aceptación del proyecto cuando el mismo brinda las mayores garantías posibles de éxito, o modificar el mismo enviándolo a reformular en caso de que algunos de los aspectos no estén suficientemente claros o no garanticen el alcance de los objetivos.
Si bien esto puede cambiar según el tipo de intervención, las factibilidades que comúnmente se analizan son las siguientes:
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- FACTIBILIDAD TÉCNICA. Acá se analiza la capacidad potencial del proyecto de ser físicamente realizable y técnicamente posible según el contexto, el conocimiento disponible y los recursos previstos.
- FACTIBILIDAD SOCIOCULTURAL Y ORGANIZATIVA. Acá se analiza el nivel de apropiación por parte de los actores involucrados respecto de la propuesta (pertinencia y oportunidad), así como la capacidad organizativa de los mismos de hacerla viable (de especial importancia en proyectos asociativos o donde intervienen múltiples actores).
- CAPACIDAD DE GESTIÓN LOCAL. Acá se analiza la capacidad de la propuesta, los técnicos y los actores locales de hacerla posible, más allá del aporte externo, a nivel territorial.
- FACTIBILIDAD INSTITUCIONAL. Acá se analiza si la propuesta cuenta realmente con el apoyo externo de diversas instituciones vinculadas al proyecto.
- FACTIBILIDAD ECONÓMICA Y FINANCIERA. Acá se analiza la capacidad de la propuesta de ser viable con los recursos materiales y económicos que dispone, y de poder amortizar un crédito en caso de requerirlo.
- FACTIBILIDAD AMBIENTAL. Acá se analiza la ocurrencia de posibles impactos o efectos no deseados en el ambiente, y las medidas de mitigación propuestas en tal caso.
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Recomendaciones
Es posible que, por las características del proyecto, algunas tarjetas o factibilidades no sean relevantes de ser analizadas. En este caso, el grupo puede decidir saltearlas y continuar con otra tarjeta que sí considere pertinente. También, dado el caso, el grupo podría eliminar un tipo de factibilidades o agregar otras que sean más relevantes para el tipo de intervención.
El juego también podría utilizarse para realizar una evaluación ex post (desempeño o resultados). Para ello, es importante convertir las preguntas de forma tal que hagan referencia a acciones y resultados alcanzados (en pasado) y no en potencial. También en este caso, podrán modificarse las tarjetas según los propósitos de esta evaluación. Dado el caso, los colores del semáforo podrían tener otro significado, a saber: verde, para los aspectos positivos que el proyecto logró; amarillo, para aquellos aspectos cuyo logro no fue tan bueno como se esperaba; y rojo, para los problemas y propósitos no alcanzados por la intervención.
En el siguiente video cuento sobre el origen y motivación detrás de este juego, y comento las modalidades de uso. Al mismo tiempo brindo algunas recomendaciones para su adaptación a diferentes grupos y contextos.
