Para las organizaciones de la Sociedad Civil, contar con un sistema que les permita dar seguimiento y evaluar su trabajo, es un mínimo indispensable si queremos contribuir con las transformaciones sociales que se esperan. El seguimiento y la evaluación es un pilar en nuestras estrategias de intervención, por lo cual es necesario preguntarse constantemente: ¿qué papel juega la evaluación en las organizaciones de la Sociedad Civil?, ¿qué tipo de evaluación es más apropiada y útil para estas organizaciones?, ¿qué cosas tener en cuenta a la hora de evaluar el trabajo?
Promover la participación de comunidades vulneradas. Un sistema de evaluación permite integrar a las poblaciones que viven bajo vulneración de derechos, las que muchas veces no son parte de procesos de diagnóstico, diseño y evaluación de proyectos. Para TECHO es fundamental que reconozcan sus derechos a la participación, la libre opinión y la construcción de proyectos desde las necesidades y fortalezas de las mismas comunidades.
Mejorar el modelo de trabajo e intervención de TECHO. Para nuestra organización, el sistema de evaluación permite priorizar la visión y centralidad de las personas y comunidades con quienes se trabaja. Esto, a su vez, implica adoptar los siguientes puntos.
Aumentar la pertinencia de los proyectos, su cercanía con las comunidades y sus contextos específicos de desarrollo. Al igual que el punto anterior, es una oportunidad para ajustar la coherencia del modelo de trabajo de TECHO con los valores y modos de acción de la institución.
Acercar las comunidades a la toma de decisiones de los proyectos. Un sistema de evaluación permite incorporar los criterios comunitarios al trabajo de TECHO, para adaptar los proyectos a cada territorio y contexto sociocultural de intervención socio-comunitaria.
Aumentar la eficacia del trabajo e intervención de TECHO. La eficacia de los proyectos se subordina a su nivel de adaptación a cada territorio y contexto socio-cultural específico, cosa que es posible relevar mediante un adecuado sistema de evaluación.
Creemos que estos puntos pueden acompañar los modelos de trabajo e intervención de más organizaciones de la Sociedad Civil. Invitamos a debatir en torno a ello, poniéndolos en relación con los contextos de cada organización y con los Estándares de Evaluación para América Latina y el Caribe.
María Jesús Silva Rozas | Coordinadora Equipo Evaluación Participativa
