por Guilherme Antonio Calabria Bayma Costa
Cuando asumí la coordinación del Núcleo de Evaluación de Políticas Públicas y Ciencia de Datos (NAPCD) en la Municipalidad de Recife en 2021, uno de los mayores desafíos era comprender en profundidad los impactos de la Red Compaz, una política de centros comunitarios orientada a prevenir la violencia y promover la inclusión social. En 2022, tuvimos la oportunidad de realizar una evaluación ejecutiva participativa con el apoyo del Clear Lab, lo que nos permitió fortalecer la cultura de decisiones basadas en evidencia en la gestión municipal.
En el camino hacia la consolidación de la evaluación, la Agenda 2030 nos ha dejado un mandato imperativo:
Cuando nos propusimos evaluar Co-Inspira, una iniciativa de construcción de paz en Colombia, sabíamos que enfrentábamos un desafío poco convencional. No se trataba de evaluar una intervención tradicional, sino algo mucho más complejo: un proceso de Investigación-Acción-Sistémica (IAS) que, en sí mismo, ya era un ejercicio colectivo de generación de conocimiento
Presentamos el capítulo trece del podcast de EvalParticipativa. Hoy compartimos un nuevo capítulo del libro “
Me emociona muchísimo compartir con ustedes una mirada personal al Capítulo 7: Evaluación participativa de la política pública de apoyo al transporte Perspectiva de inclusión y transformación – Jalisco (México), publicado recientemente en el libro
La invitación que recibimos para compartir la experiencia del diseño de la primera evaluación participativa impulsada desde el sector público en Ecuador representó un desafío tanto para mí, como facilitadora del proceso, como para Joselyn Corrales, quien en ese momento se desempeñaba como Subsecretaria de Evaluación en el ente rector de la evaluación en el Estado.
Durante las pasadas dos décadas ha crecido en importancia y presencia el movimiento tendiente a alcanzar políticas basadas en la evidencia. Éste sostiene que los responsables de política deberían tomar sus decisiones sobre la base de la mejor evidencia disponible respecto a “qué funciona”, y no sobre la base de ideologías o en respuesta a intereses particulares.
Cuando escribí