por Dagmar Schumann
La idea de este documento de trabajo surgió durante una conferencia en Alemania sobre el tema de monitoreo. El objetivo fue encontrar bibliografía que tratara de normas o criterios de calidad para el monitoreo a un nivel superior, de validez casi universal. Si bien existen documentos de este tipo para la evaluación y para el trabajo científico, no pudimos encontrar un documento comparable para el monitoreo.
Un grupo de consultoras y consultores alemanes con muchos años de experiencia en el campo de la planificación, el monitoreo y la evaluación, nos avocamos a la tarea de reflexionar primero y escribir después un documento que responda a este vacío. Nos planteamos la pregunta “¿En qué consiste un monitoreo de calidad?“. El primer paso fue realizar una exhaustiva revisión bibliográfica. Luego, a partir de un análisis cualitativo de toda la información disponible, redactamos el documento “Criterios de calidad para el monitoreo en la cooperación al desarrollo”.
El grupo colaboró virtualmente durante más de dos años, iniciando el trabajo en 2020 en el contexto de la pandemia COVID-19. Se definieron 10 criterios de calidad para un buen monitoreo. El documento que compartimos con esta nota es una versión abreviada, donde destacamos los elementos más significativos de nuestra búsqueda y aprendizajes.
Para quienes deseen profundizar, está disponible en alemán el documento completo, el cual, además de analizar y definir los criterios de calidad, ofrece una exhaustiva reflexión comparativa entre los conceptos de monitoreo y evaluación.
Estamos muy contentos con los resultados de este esfuerzo colaborativo. La construcción colectiva de un documento de estas características no es sencilla, pero con paciencia, apertura al diálogo y dedicación, es posible. Ojalá sea de interés para quienes integran la comunidad de práctica y aprendizaje EvalParticipativa, quienes seguramente se sentirán identificados con el conjunto, pero especialmente el primer principio, donde sostenemos que el monitoreo debe ser participativo. Es decir, debe incluir adecuadamente a todas las partes interesadas del proyecto (especialmente a los destinatarios) en las diferentes fases de la intervención (planificación, ejecución y evaluación, interpretación y uso de los datos del monitoreo).
Para cerrar esta nota e invitación a lectura de nuestro trabajo, compartimos la lista de autores del mismo. Todos ellos trabajan como consultores en la cooperación internacional y disponen de larga experiencia en la temática de efectos e impactos, la asesoría de planificación, monitoreo y evaluación.
