En América Latina y el Caribe el enfoque de la Sistematización de Experiencias es ampliamente conocido. En algunos campos, como el de la educación popular, es incluso más conocido que la evaluación. Nos preguntamos, ¿qué diferencias y similitudes hay entre evaluación y Sistematización de Experiencias?, ¿es posible identificar aspectos comunes entre la sistematización y algunos tipos de evaluación?
Desde EvalParticipativa queremos abrir el debate, y para ello hemos invitado a Oscar Jara Holliday, uno de los principales referentes sobre el tema, quien nos da el puntapié inicial.
El contexto
Según la literatura específica, la Sistematización de Experiencias apunta a situar al aprendizaje como parte esencial de una política de intervención. Y lo hace dando respuesta al desafío de promover, diseñar y conducir procesos de aprendizaje en experiencias que probablemente no fueron pensadas desde su gestación con este propósito. Pero, ¿es la búsqueda del aprendizaje un ‘patrimonio’ de la sistematización?, ¿existen propósitos similares en el campo de la evaluación?

La evaluación participativa (EP) permite la incorporación de la perspectiva de la población sobre los procesos y resultados de políticas, programas y/o proyectos, limitando o evitando el sesgo tecnocrático. Además, promueve la apropiación (“ownership”) del proceso evaluativo y sus resultados, lo cual contribuye al uso de la evaluación. Estas son dos de las razones para apoyar la EP.