El mes pasado, en Limbe (Camerún), celebramos el Encuentro sobre Storytelling (narración de historias) y Evaluación Participativa, titulado “Aprovechamiento del patrimonio indígena para la evaluación participativa e innovadora”.
Se trata de una experiencia de cooperación conjunta entre tres socios principales, el Instituto Alemán de Evaluación del Desarrollo (DEval), la Comunidad de Práctica y Aprendizaje para la Evaluación Participativa (EvalParticipativa) y eBASE AFRICA, orientada a documentar y aprender de las ricas tradiciones africanas de storytelling y de los enfoques participativos latinoamericanos en evaluación.
En esta nota les comparto una herramienta diseñada conjuntamente con Vanesa Castro y Valeria Sarmiento, integrantes del equipo de EvalParticipativa, la cual busca facilitar la revisión y análisis crítico de un proyecto de manera participativa, abordando las principales variables o factibilidades que, según el tipo de intervención, sean más relevantes.
Seguimos compartiendo el saber y el sentir de colegas y amigos referentes de la evaluación participativa de América Latina y de otras regiones también. En estos podcasts queremos dar cuenta de una perspectiva cercana y humana, donde la práctica evaluativa aparece vinculada estrechamente a las vivencias personales, a las historias y a las territorialidades de las y los entrevistados.
En el IDS (Instituto de Estudios del Desarrollo, Brighton, Reino Unido) nos apasiona nuestro rico legado de métodos participativos, y creemos que la Investigación Acción Participativa (IAP) y la evaluación son más importantes que nunca en el contexto actual de retos complejos y polarizantes.
El guion de una evaluación participativa no es muy distinto al de una evaluación convencional. Por supuesto, hay elementos diferenciadores y pasos a los que prestar especial atención si se quiere hacer partícipes a más actores.
Desde hace casi diez años, hemos venido participando en cursos y talleres de evaluación participativa (EP), para diferentes sectores. Algunas capacitaciones fueron muy puntuales e introductorias, acotadas a un webinar, mientras otras un tanto más profundas, en modo taller presencial de tres a cinco días. El interés por la formación de posgrado en EP es mucho más reciente, y -como equipo de EvalParticipativa- hemos participado como docentes en diversas universidades de América Latina y Europa.
En la última década, ha surgido un creciente interés en incorporar a ciudadanos en la evaluación de políticas, programas e intervenciones sociales. En mi artículo, “
Cuando miramos hacia atrás para avanzar mejor hacia adelante y valoramos los procesos evaluativos que hemos acompañado o ejecutado, es común que nos preguntemos si las decisiones tomadas, los resultados generados, las recomendaciones elaboradas han tenido alguna incidencia. Nos surge la duda sobre la utilidad de la experiencia. Además, si se trata de un ejercicio participativo, donde los esfuerzos se centraron en gran parte en el desarrollo de capacidades y el aprendizaje de los actores involucrados, la pregunta resulta aún más desafiante.