EL LABERINTO DE LA EVALUACIÓN PARTICIPATIVA. UN JUEGO PARA PENSAR

por Andrea Meneses

Cuando miramos hacia atrás para avanzar mejor hacia adelante y valoramos los procesos evaluativos que hemos acompañado o ejecutado, es común que nos preguntemos si las decisiones tomadas, los resultados generados, las recomendaciones elaboradas han tenido alguna incidencia. Nos surge la duda sobre la utilidad de la experiencia. Además, si se trata de un ejercicio participativo, donde los esfuerzos se centraron en gran parte en el desarrollo de capacidades y el aprendizaje de los actores involucrados, la pregunta resulta aún más desafiante.

Esto nos pasó en el año 2017, cuando finalizamos el acompañamiento de una evaluación participativa larga, la cual integró la participación de múltiples voces, sobre los Servicios de Prevención y Atención del Cáncer de la Caja Costarricense del Seguro Social, en la provincia de Limón, Costa Rica. Sobre esta experiencia, puedes encontrar más información en estos videos: video 1 y video 2 así como en el documentado en la web.

Luego de dos años de intenso trabajo, queríamos convocar a los diversos actores involucrados para la reflexión sobre la evaluación: los aprendizajes, las dificultades y los retos enfrentados, así como sus usos potenciales. Para ello, diseñamos una técnica participativa, la cual, por medio del juego, invita a la construcción colectiva desde una mirada retrospectiva y crítica de la experiencia, titulada El Laberinto de la Evaluación Participativa.

Este tipo de herramientas se conocen también como Juegos para Pensar, los cuales son espacios horizontales y lúdicos que “crean condiciones para comunicarnos, expresar nuestros sentimientos, nuestras experiencias y conocimientos, nuestras ideas y expectativas, así como para aprender y conocer sobre diferentes temas y situaciones” (Tapella et al., 2022). Durante la evaluación citada se utilizaron otras herramientas como esta, como el juego Mitos y Creencias sobre el Cáncer.

¿De qué trata El Laberinto de la Evaluación Participativa?

El juego consta de una carpeta en cuyo interior se despliega un tablero para desarrollar la actividad. El tablero ilustra un laberinto con distintos campos donde las y los participantes, por medio de turnos, pueden avanzar para ir respondiendo y discutiendo en torno a preguntas, afirmaciones, retos, etc. Puedes bajar el juego completo desde este enlace.

También cuenta con un instructivo, el cual presenta el propósito del juego, los materiales a utilizar y las consignas respectivas.

El juego cuenta con tarjetas de tres colores diferentes, las cuales se refieren a preguntas (también enunciados, proposiciones y consignas) para provocar la intervención de cada participante y la discusión del grupo; hablar sobre retos o desafíos que presenta este tipo de evaluación; y tarjetas con actividades para la socialización del grupo, así como mantener un clima de trabajo cordial y agradable.

Las interrogantes, elaboradas para las tarjetas del juego, toman como punto de partida los ocho principios orientadores del Enfoque Colaborativo en Evaluación (ECE) desarrollado por Cousins et al. (2015). Dichos enfoques se orientan en realizar evaluaciones en colaboración con las personas destinatarias de las intervenciones, en donde sus intereses y necesidades de información, así como el contexto, son fundamentales durante todo el proceso.

Estos principios son: (1) explicar la motivación para colaborar, (2) fomentar relaciones significativas, (3) desarrollar un entendimiento compartido de la intervención, (4) promover procesos adecuados de participación, (5) supervisar y reaccionar oportunamente a la disponibilidad de recursos, (6) supervisar el desarrollo y calidad de la evaluación, (7) fomentar el pensamiento evaluativo y (8) dar seguimiento para analizar la utilidad.

La herramienta Laberinto de la Evaluación Participativa adecúa los indicadores de cada principio con el objetivo de desarrollar interrogantes y premisas que, por medio del juego de mesa y el uso de tarjetas, permitan valorar y dialogar sobre el desarrollo, las dificultades y aprendizajes, así como las lecciones aprendidas en el proceso. Adicionalmente, incorpora la dimensión de retos o desafíos que hayan surgido.

Algunos ejemplos de las tarjetas del Juego para Pensar contenidas en El Laberinto de la Evaluación Participativa son los siguientes:

La experiencia de jugar El Laberinto de Evaluación Participativa

En la experiencia de evaluación participativa sobre los Servicios de Prevención y Atención del Cáncer en Valle de la Estrella, el juego permitió conversar y conocer los puntos de vista de los actores integrantes del equipo evaluador sobre los aspectos que funcionaron y los que se pueden mejorar en algún proceso similar en el futuro. En el juego participaron seis representantes de las Juntas de Salud (instancias locales que velan por la correcta administración de los servicios de salud administrados por la Caja Costarricense del Seguro Social) que integraron el equipo evaluador de la evaluación. Tuvo una duración de dos horas y media. Fue facilitado de manera externa, es decir se contó con una persona que no jugaba activamente, sino que orientaba la dinámica, recopilaba las distintas perspectivas, guiaba la discusión hacia la búsqueda de consensos y destacaba las divergencias.

Uno de los resultados sobresalientes es que las y los jugadores manifestaron que comprendían mejor la intervención, lo cual les permitió sentirse más seguras/os al realizar sus demandas o expresar sus necesidades ante la Caja Costarricense del Seguro Social, entidad ejecutora. Otro aspecto relevante es que percibían tener un mayor conocimiento sobre la temática de cáncer que se traducía a una mayor capacidad de incidencia y gestión con el personal local de salud. Además, resaltaron algunos aspectos de mejora en el trabajo de campo como la presencia de actores institucionales y comunitarios importantes que no se consultaron o la participación más activa de las Juntas de Salud en el análisis de los resultados. Sobre la valoración del uso de la evaluación se destacó que había poca respuesta por parte de las autoridades sobre el informe de evaluación vinculado también a una escasa incidencia política de los actores involucrados para dar a conocer las recomendaciones generadas. La herramienta, la metodología y los resultados de aplicar el juego son explicados de manera detallada por sus autores en Sanz, Tapella y Meneses (2019).

Los resultados del juego también fueron un excelente punto de partida para repensar la estrategia del seguimiento de las recomendaciones; la cual se realizó posteriormente en el 2018. Entre las acciones puntuales tomadas estuvo la realización de talleres de trabajo con la presencia de autoridades políticas y tomadores de decisiones, las Juntas de Salud, otros actores locales y personal de salud para analizar el avance de las recomendaciones.

Es así como el juego El Laberinto de la Evaluación Participativa permitió no solo la reflexión crítica sobre lo acontecido, evidenciando los aspectos de mejora y las lecciones aprendidas para futuras experiencias, sino también sirvió para impulsar la etapa de uso de la evaluación. El siguiente video ofrece una descripción de la herramienta y su uso en procesos participativos.

Referencias

Sanz, J. C., Tapella, A. Meneses (2019) Participatory Evaluation of Cancer Prevention and Care Services. A Case Study from Valle de la Estrella, Costa Rica, in Cousins, J. Bradley (ed), Collaborative Approaches to Evaluation: Principles in Use, Chapter II, pp. 47-53, CA: Thousand Oaks – SAGE Publications.

Tapella, E., P. Rodriguez Bilella, J. C. Sanz, J. Chavez Tafur, J. Espinosa Fajardo (2021) Siembra y Cosecha. Manual de Evaluación Participativa. DEval, Bonn, Alemania.

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