por Rodrigo Quiroz Saavedra
Cuando escribí este trabajo, mi intención no fue únicamente presentar un caso de evaluación participativa, sino invitar al lector a adentrarse en la práctica evaluativa real y mirar de cerca lo que implica, en la realidad, abrir espacios de participación en contextos de participación de actores diversos y con fuertes asimetrías entre ellos.
Elegí como estudio de caso el Programa Tránsito a la Vida Independiente (PTVI) en Chile, implementado por la Fundación Eres, porque reúne dos condiciones clave: trabaja con jóvenes con discapacidad intelectual —un grupo históricamente marginado— y propone un enfoque de inclusión social y laboral que pone en el centro la autodeterminación y los derechos de las personas con discapacidad.
Dispositivos de investigación colaborativa, mapeo colectivo itinerante, cartografías críticas y recursos pedagógicos para uso comunitario
El podcast de EvalParticipativa continúa como un espacio de circulación de saberes y de intercambio de experiencias entre especialistas y referentes de la evaluación participativa, tanto de América Latina como de otros contextos internacionales. Su propósito es ofrecer una perspectiva integradora, en la que la práctica evaluativa se articula con las trayectorias profesionales, las vivencias personales y las particularidades territoriales de las personas entrevistadas.
Reconocer el carácter político de la evaluación abre una puerta transformadora: la posibilidad de convertirla en una herramienta de democratización. Cuando reconocemos que la evaluación tiene un papel político, asumimos su capacidad para desafiar narrativas y visibilizar realidades. Se trata de expandir nuestra comprensión sobre qué constituye evidencia válida y quién tiene derecho a producirla.
Narrar historias es una práctica presente en todas las culturas desde los comienzos de la humanidad. A través de este recurso, las sociedades no solo comunican, educan y entretienen, sino que también conservan valores, saberes y memorias colectivas. Aunque puede parecer una tarea simple, el arte de contar historias es una disciplina compleja que ha cambiado a lo largo del tiempo, adaptándose a nuevos contextos y desafíos.
La Cosecha de Alcances es un método participativo para identificar, formular, analizar y aprender de los cambios generados por una intervención, especialmente cuando las relaciones causa-efecto son complejas o desconocidas.
Contar historias es una práctica universal que ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes. A través de la narración, las culturas comunican, educan y entretienen, pero también transmiten valores, conocimientos y memorias colectivas. Aunque parece sencilla, la narración de historias es un arte complejo que ha evolucionado con el tiempo y se adapta a los contextos y desafíos contemporáneos.