Estimad@s colegas y amig@s, seguimos recibiendo contribuciones a la convocatoria sobre aprendizajes significativos en evaluación participativa. En esta ocasión, Alexandra Santillana (evaluadora senior de Global Affairs Canada) junto a Fabiola Amariles y Ana Isabel Arenas (consultoras de Learning for Impact), nos comparten una rica reflexión sobre evaluación feminista y participativa a partir de la experiencia de Proyectos Comunitarios de Desarrollo Rural en Colombia. Muchas gracias por los aportes, y a seguir aprendiendo!
La experiencia
Esta experiencia, que se desarrolló entre mayo – noviembre 2018, no fue en su totalidad una evaluación participativa, sino una reflexión sobre los aprendizajes de aplicar principios de la evaluación feminista y métodos participativos en proyectos comunitarios de desarrollo rural. Este piloto se realizó dentro del marco de una evaluación convencional liderada por el Ministerio de Asuntos Mundiales de Canadá (Global Affairs Canada – GAC sigla en inglés).
Inspiradas por la Política Canadiense de Asistencia Internacional Feminista (FIAP, por su sigla en inglés)¹ y aprovechando una evaluación en curso del programa de cooperación canadiense en Colombia, se conformó un equipo mixto de evaluadoras con especialistas canadienses y colombianas para diseñar e implementar el piloto.

Estimad@s colegas y amig@s de EvalParticipativa, esperamos se encuentren muy bien, encontrando formas de sobreponerse a los condicionantes que nos impone el COVID-19.
La evaluación participativa (EP) permite la incorporación de la perspectiva de la población sobre los procesos y resultados de políticas, programas y/o proyectos, limitando o evitando el sesgo tecnocrático. Además, promueve la apropiación (“ownership”) del proceso evaluativo y sus resultados, lo cual contribuye al uso de la evaluación. Estas son dos de las razones para apoyar la EP.
En este caso compartimos, desde Costa Rica, las reflexiones de Karla Salazar Sánchez, investigadora social y facilitadora de procesos participativos en evaluación. Recuerden que sigue abierta
El año 2020 se convertirá sin duda alguna en un poderoso parteaguas de realidades múltiples y diversas. Todavía metidos en el medio de la pandemia, en contextos caracterizados por enormes incertidumbres, es oportuno reflexionar también sobre la realidad de la evaluación en general, y de la evaluación participativa en particular, en este momento largo y alargado en el tiempo. Reflexión que en muchos casos va de la mano con (re)planificación de actividades y objetivos, trastocados y convulsionados por cuarentenas, enfermedades y crisis económicas.
Estimad@s colegas, cómo va?
Estimad@s colegas, seguimos aprendiendo entre pares. En esta ocasión nos llega una reflexión de Fernanda Arriaza, integrante de TECHO. Esta organización, presente en 19 países de América Latina, busca superar la situación de pobreza que viven millones de personas en asentamientos populares, a través de la acción conjunta de sus habitantes y jóvenes voluntarios y voluntarias. En la nota, aprendizajes desde una de las experiencias documentadas recientemente a partir de la intervención en y con las Mesas de Trabajo.