La narración de historias es una característica universal de la cultura humana que se utiliza para comunicar, educar y entretener. La sencillez de la narración de historias garantiza que el público participe y comprenda los mensajes que pretende transmitir el narrador. Pero, contar historias no es sencillo, es un arte que ha evolucionado y se ha transformado a lo largo de la existencia humana.
Con la intención de conocer más sobre este tema y fortalecer capacidades para su uso, convocamos a los/as Storytellers y les pedimos compartan sus diferentes miradas, así como las distintas formas y técnicas para narrar historias. Así es que creamos la serie “INVISIBLE STORIES MADE VISIBLE. STORYTELLING IN AFRICA”. La serie presenta a artistas de la nueva y vieja generación, académicos, investigadores y la comunidad local que muestran cómo la narración de historias y la evaluación pueden conectarse de diferentes maneras, desde la recopilación y el análisis de datos hasta la difusión de los conocimientos generados.
Hoy compartimos el segundo capítulo de la serie, donde Bambo Idriss Waintum nos presenta una manera singular de contar historias a través de la pintura del propio cuerpo con tintes naturales.

A inicios del 2024 compartimos la nota “
Esta reflexión tiene como principal fuente de información mi experiencia como analista y consultora en el proceso de evaluación del programa Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente (
Esta nota tiene como propósito compartir brevemente las vivencias que se presentaron durante el proceso de evaluación participativa en Ecuador, desde la selección de la intervención a evaluar hasta la presentación de los resultados y recomendaciones de la primera evaluación participativa liderada por el Gobierno de Ecuador; evaluación realizada al servicio de Espacios de Socialización y Encuentro para Personas Adultas Mayores, intervención que está a cargo del Ministerio de Inclusión Económica y Social de Ecuador.
Cuando miramos hacia atrás para avanzar mejor hacia adelante y valoramos los procesos evaluativos que hemos acompañado o ejecutado, es común que nos preguntemos si las decisiones tomadas, los resultados generados, las recomendaciones elaboradas han tenido alguna incidencia. Nos surge la duda sobre la utilidad de la experiencia. Además, si se trata de un ejercicio participativo, donde los esfuerzos se centraron en gran parte en el desarrollo de capacidades y el aprendizaje de los actores involucrados, la pregunta resulta aún más desafiante.
Innovar no es sencillo. Y más si esa innovación va dirigida a promover la participación ciudadana para entablar diálogos constructivos y respetuosos. A fin de entablar diálogos con éxito en este marco, se requiere implementar y mantener procesos creativos de forma continuada. Esto es aplicable a todos los ámbitos en los que, desde las instituciones u organizaciones, se pretende fomentar la participación de la sociedad con el objetivo de involucrarla en los procesos políticos y en la toma de decisiones. En definitiva, participar en la creación de sociedades modernas e inclusivas.
Inmersos en un mundo complejo que valora las mediciones y sus virtudes, muchas veces de modo desmedido, vivimos tensionados por la necesidad de aprehender y comprender los aprendizajes que suceden en individuos, colectivos e instituciones.
“Érase una vez en el planeta Tierra, donde la ciencia reunía montañas de datos fruto del duro trabajo de sus científicos. Desgraciadamente, estos datos se ocultaban tras las barreras de complejos términos científicos, muros financieros de pago e idiomas que no eran comprensibles para todo el mundo. El Río de la Ciencia corría cuesta abajo, pero no era accesible para todos. Luego llegó el Río de las Historias: los narradores trabajaron con los investigadores para convertir el lenguaje científico en historias, eliminar los muros de pago y contar historias de ciencia en lenguas locales sencillas. Los dos ríos fluyeron cuesta abajo y ahora eran accesibles para todos“. Le Nomade.
El objetivo de este artículo es evidenciar la necesidad de institucionalizar los esfuerzos, valiosos, pero aún incipientes, que hoy se llevan adelante en pos de la instalación de la cultura de la evaluación en Paraguay.